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Mostrando las entradas etiquetadas como Biblia

La cuestión del placer

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Para quienes se rigen por la línea de pensamiento ascético, según la cual los placeres son sinónimo de banalidad o de pecado y no nos están permitidos a los que servimos a Dios, el descansar, el relajarnos, también el placer están vedados . La palabra misma, placer , suele asociarse mentalmente con actos pecaminosos o lujuriosos. Por supuesto, esto sucede a un nivel muy inconsciente. Lo mismo sucede con otros conceptos, como el disfrute y la plenitud, en tanto esta abarque los sentimientos y emociones y no lo estrictamente espiritual. Pero la Biblia menciona en reiteradas ocasiones esos términos ; varias veces dice que “ Dios se deleitó ” y se refiere al placer equilibrado como algo saludable y no necesariamente carnal . Caminar descalzos sobre el césped acolchonado, recoger hojas en otoño, saborear con todos nuestros sentidos una rica comida o un chocolate, agacharnos a cortar flores y disfrutar de su aroma, sentarnos en una plaza y ver jugar a los niños, entre otros, son pe...

Distorsionando la Biblia en nombre de la depresión

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El Dr. Jorge León , autor de varios libros orientados a la psicología pastoral, cuenta que, cuando está atendiendo a un paciente depresivo, en un momento del tratamiento le pide que le preste su Biblia personal por una semana, para observar la relación entre su depresión y las Escrituras. En ese tiempo, él revisa cuáles son los principales textos que la persona tiene subrayados, y luego le pregunta si recuerda cómo se sentía cuando subrayó ese pasaje. Así descubrió que muchas veces el deprimido cristiano busca razones o justificativos bíblicos para deprimirse . Esta sería la parte no sana de la lectura bíblica. Parece ser que, cuando estamos padeciendo desórdenes emocionales, leemos la Biblia con lentes oscuros, resaltando los pasajes que confirman nuestro sufrimiento , dándole lugar a la morbidez, o atribuyendo erróneamente nuestro estado al pecado o la desobediencia , alimentando muchas veces una culpa neurótica. En esos momentos, encontramos en las páginas de las Sagradas Es...