Oración, ayuno y... ¿frustración?
Cuando transitamos un desorden emocional, como todo está distorsionado, solemos torcer y mal usar la oración y los textos bíblicos . En nuestros intentos desesperados por explicar o hallar respuestas a lo que nos está sucediendo, echamos mano de lo que tenemos, de la forma que sea. La oración puede llegar a resultar la experiencia más frustrante y desconcertante cuando nos hallamos con los estados alterados. Como estamos acostumbrados al pensamiento mágico , y hemos escuchado tantos testimonios de milagros que Dios obró a través de la oración, ponemos toda la expectativa de la resolución del conflicto en ese elemento sobrenatural externo, que es Dios a través de la oración . Nosotros no tenemos ningún trabajo interior que realizar, solo Él. Al pasar el tiempo, sentimos que Dios no nos oye, o no nos ayuda , nos sentimos abandonados y desamparados por ese Señor al que tanto hemos servido, y que obra milagros con todas las personas menos con nosotros que le servimos, cediendo también a...